"TIENES MAS CUENTOS QUE EL TÍO DE LOS MOLINICOS"

    Por Roquetas, en aquellos tiempos difíciles, aparecieron multitud de hombres ganándose la vida como podían: unos eran vendedores, otros compradores, otros reparadores de objetos y otros artistas del espectáculo como los titiriteros y los juglares. De entre los muchos ambulantes que tras la guerra aparecieron por aquí, destacó este señor. Era este un hombre que venía con frecuencia por el pueblo en bicicleta vendiendo molinillos de papel para ganarse la vida, y saciar la sed de juegos de los niños de la época en que tanto escaseaban los juguetes por muy simples y baratos que fueran. En el portaequipaje de la bicicleta, traía varias docenas de estos molinillos que giraban al viento, siendo el reclamo para muchos ojos infantiles que no disponían de juguetes algunos en aquellos tiempos, y que por el módico precio de diez o veinte céntimos, se le podía el dar el capricho al nene comprándole uno de estos papeles giratorios. Eran estos muy simples, una parte de hoja de periódico con una de color superpuesta y que iba clavada a un trozo de caña rajada, por medio de un alfiler.

    Este hombre que vendía los molinillos, gozaba de gran popularidad y don de palabra. Los argumentos que utilizaba para vender tan baratos juguetes, eran convincentes y no había madre que se resistiera; entre la verborrea de este hombre y el llanto del niño, las madres que se terciaban en su camino, irremisiblemente tenían que comprar tan barato entretenimiento para los chavales. Era esta persona simpática y dicharachera, que siempre conseguía el objetivo de endosar a las madres los molinillos.

    Hoy día, "Tienes más cuentos que el tío de los molinicos", se emplea para tildar a alguna persona de lo que en el argot se conoce como cuentista, por no tener un base sólida de seriedad, y con más fantasía que otra cosa.

    Frase poco conocida, aunque se sigue usando por una minoría de la gente mayor del pueblo; que estuvo vigente y de moda durante bastantes años, y que no molestaba al señor de los molinillos por el concepto que se tenia de el en el pueblo.