"MAS VALE QUE NO BOTEMOS"

    Como tantas otras, ésta es una frase de rancio sabor marinero, propias de los pescadores de nuestro pueblo, desde que éstos hacen de la pesca su profesión y medio de vida.

    El verbo botar, significa entre otras cosas el echar a un barco a la mar tras su construcción o reparación; pero la acepción que les dan los pescadores es bien distinta: es la de salir a pescar cuando la mar y el buen tiempo lo permiten. La mar no siempre permite al pescador el salir a faenar, aunque aparentemente esté en calma y parezca reunir las condiciones idóneas para la pesca. En estas condiciones son cuando los pescadores no se atreven a salir a la mar, porque ellos y sólo ellos saben, que el tiempo no es seguro y que no ofrece garantías de seguridad. La frase, "MAS VALE QUE NO BOTEMOS", la empleaban y siguen empleándola los pescadores antes de salir a la mar, cuando ésta no ofrece garantías de buen tiempo y que la pesca pueda ser fructífera. Nadie mejor que los pescadores viejos o lobos de mar, como vulgarmente se les llaman, conocen los peligros de la mar y las posibilidades que pueden ofrecer en un momento dado, apoyándose para ello en los espectros de la Luna, el Sol, las nubes, los vientos e incluso el piar y el volar de las gaviota. Además, entre los pescadores han abundado desde siempre la superstición, cualquier frase, signo, objeto, aspecto del tiempo o dicho, han significado para los pescadores una superchería , considerándola como un signo de mal agüero al ser tan supersticiosos.

    Esta frase se sigue usando tanto dentro como fuera del ámbito de los pescadores. Dentro ya he explicado el sentido recto de la frase; fuera y en sentido figurado, se usa en cualquier momento de la vida, ya antes de acometer una empresa de la que dudamos, o más bien somos pesimistas en cuanto al resultado poco satisfactorio que pueda tener al final, y que por la tanto somos reacios y no partidarios de iniciarla, al considerarla poco menos que fracasada de antemano; aunque claro está, que no siempre tengan resultados negativos.

    Ésta es una de las frases más usadas entre la gente pescadora y no pescadora del pueblo; se usa con bastante frecuencia y en sentido figurado.