"¡QUE VIENE LOS GOLFINES!"

    Otra como tantas frases acuñadas por los pescadores. Era grito de alerta que daban el alta mar cuando aparecían los delfines. Estos pacíficos cetáceos eran los enemigos mortales de los pescadores. Si cuando estaban calando los aparejos aparecían estos mamíferos, los pescadores se ponían a temblar porque sabían que se metían en las redes. Aparte de que se comían la pesca, los pescadores temían mas los destrozos que ocasionaban en las artes de pesca, y que luego tenían que echar horas extras para repararlas. Algunos de estos animales quedaban atrapados entre las redes y eran condenados a muerte. Recuerdo una mañana que una manparra trajo uno de estos delfines, A medida que que iban llegando pescadores, apuñalaban a este noble y simpático animal; además, lo hacían con saña profiriendo toda clase de gritos y vejaciones hacia el animal con una crueldad sin limites. Antes abundaba tanto este animal, que siempre que viajábamos a Almería, a lo largo del litoral y a la altura del Cañarete, se veían docenas de estos animales emerger del agua.

    Esta frase, extrapolada a la vida normal, se pronuncia en ciertas ocasiones para advertir que tenemos que ponernos a buen recaudo ante una situación comprometida o de peligro, y que tenemos que ponernos a buen recaudo ante una situación comprometida o de peligro, y que tenemos que tomar las precauciones oportunas para hacer frente a la situación que se nos avecina.

    ¡Que vienen los golfines! Frase que siguen usando, aunque poco, los pescadores y personas allegadas a su entorno y, siempre tratándose de personas con ciertos años.