"MARISCANDO"

    Mariscar es una palabra que en sentido resto, significa coger mariscos. En Galicia y en otros lugares de la costa, existen los mariscadores de oficio. Son gentes, que cuando baja la marea, aprovechan para recoger infinidad de mariscos que han quedado al descubierto al retirarse la mar, bien en la superficie o bien enterradas en la aren. En Roquetas la acepción de esta palabra es bien distinta. En la posguerra, en los temporales de levante, eran muchos los hombres que recorrían la arena de la playa para llevarse todo lo que arrojaba: palos, tablas, cajones, corchos, etc., y que luego eran aprovechados en los hogares. A mal venir, si ni servían para otra cosa lo utilizaban para combustible en las cocinas.  Éste es el sentido de la palabra mariscar en nuestro pueblo: recoger de la mar todo aquello que arroja y que se le puede sacar alguna utilidad. Hoy día se ha perdido esa costumbre.

    Cuando en Entinas, a causa del poco fondo que hay en algunos sitios se embarrancaba los barcos, para poder desembarrancarlo, arrojaban al mar todo el cargamento que llevaban para aliviarlos de peso, y si las corrientes eran favorables, salían por nuestras costas, a donde los roqueteros acudían para llevarse lo que la mar arrojaba en los levantes, Recuerdo que una vez el mar arrojó por la playa de la Romanilla infinidad de paquetes de tabaco rubio y cartones deshechos por la humedad del mar, y que naturalmente no se podían aprovechar. No creo que este fuera producto de un embarrancamiento, sino más bien de un contrabando. Muchos años antes, y en otra ocasión que yo no llegué a conocer, salieron montones de cacahuetes, haciendo el agosto muchas de las familias, al llevarse los sacos llenos a sus casas.

    Hoy día, cuando alguien dice estar mariscando, indica que está esperando resolver algo importante, intentando gestionar algo de interés para él, esperando a alguien; pero nunca perdiendo el tiempo, aunque a veces lo parezca. Frase esta que sigue vigente, sobre todo en la boca de las personas metidas en años.