" SE HA SALIDO EL PARAL DE AVANTE "

    Al igual que la anterior frase, se emplea siempre en el argot marinero, teniendo por tanto el mismo uso, y empleándose en las mismas circunstancias.

    Los párales son unos maderos o palos que tienen en el centro una muesca o hendidura que se unta con sebo, para que, encajada en ella la quilla de la embarcación, se deslice con menor esfuerzo al botar o varar los barcos. Cuando se efectuaban estas labores, se juntaban algunos o muchos hombres, según el tamaño del barco y, cuando no había una buena coordinación en los esfuerzos, se podía salir la quilla de la ranura del paral delantero (de avante), teniendo entonces que suspender a pulso la proa del barco, para volver a canalizar la quilla por la muesca del paral, con el consiguiente trabajo y tiempo. En Roquetas, los barcos más grandes, se botaban y varaban con la ayuda de yuntas de bueyes, además de número indeterminado de hombres. Hoy día, existen otros medios más sofisticados para las citadas labores. Salirse el paral de avante, significa un trabajo o problema extra e improvisto.